
Cruzado el otro puente hacia Asturias se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de la Barquera, que tenía adjunta una hospedería para los transeúntes y penitentes peregrinos, por lo menos desde principios del siglo XV. Era fama secularmente mantenida que el barco que colgaba ante la figura de la Virgen, indicaba con su proa la dirección del viento que se avecinaba, por lo que los mareantes no salían a la mar sin consultar el permanente milagro que predecía lo que en ella les esperaba. Pero la ruta hacia Santo Toribio continuaba por la Acebosa, pasando entre el Cueto y el monte de San Martín, hacia Hortigal y Gandarilla, siempre con la referencia de las cumbres nevadas de los Picos de Europa en el horizonte, panorama que crece y se expande según se asciende al collado de la Rebolla, camino de Bielba.
El río Nansa se cruzaba mediante una barca después sustituida por los puentes que precedieron al actual de Arrudo. Por Cades alcanza el camino el punto en que confluye con el Nansa el arroyo Lamasón. A partir de aquí la senda se interna en la del desfiladero labrado por este último, impresionante paisaje natural donde no se aprecia intervención alguna de la mano del hombre; quizá por esta condición de angosto y salvaje bosque deshabitado, muchos peregrinos prefirieran dar un rodeo siguiendo el curso del río mayor hasta Puentenansa, para desde allí ascender a Obeso, defendido en otros tiempos por su imponente torre medieval, que hoy tristemente amenaza ruina. Pasado el collado de Ozalba la ruta desciende hacia Quintanilla y Sobrelapeña, donde se encuentra con la que dejamos atrás siguiendo la hoz del Lamasón.
Desde fuera nada indica en la iglesia de Sobrelapeña y su soportal de cinco arcos, probablemente levantados en el siglo XVI, que en su interior guarda un presbiterio románico rodeado de robustas y cuidadas arquerías ciegas.
Los paisajes de esta ruta, al margen de las carreteras más transitadas, producen un efecto profundo en el caminante, al que sirven para comenzar a desprenderse mental y físicamente de las preocupaciones y prejuicios con que le envuelven las formas de vida modernas, aligerando su ánimo de preocupaciones y haciéndolo más receptivo y capaz de apreciar personalmente lo que le rodea. El cansancio físico, la vegetación de todos los verdes, las grandes peñas y enormes montañas, las viejas cabañas y edificios rurales, la amabilidad reservada de la escasa gente y los platos de una cocina sencilla, sabrosa y reconfortante pueden abrir al que lo experimente la puerta a otra forma de verse a sí mismo y a los demás.
| San Vicente - Quintanilla | Km | Km. Ac |
|---|---|---|
| San Vicente de la Barquera | 0 | 0 |
| La Acebosa | 3,0 | 3,0 |
| Hortigal | 1,5 | 4,5 |
| Gandarilla | 3,0 | 7,5 |
| Alto de la Rejoya | 4,0 | 11,5 |
| Bielva | 3,5 | 15,0 |
| Cades | 2,0 | 17,0 |
| Venta de Fresnedo | 4,5 | 21,5 |
| Quintanilla de Lamason | 4,0 | 25,5 |
*Los enlaces externos en la tabla de distancias sólo son orientativos.
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